jueves, 5 de julio de 2012
miércoles, 4 de julio de 2012
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miércoles, 16 de mayo de 2012
jueves, 3 de mayo de 2012
martes, 3 de abril de 2012
PSICOLOGIA DE LOS NIÑOS
Los niños con problemas emocionales tienen con
mayor frecuencia y en forma más severa dificultades con la percepción y el
aprendizaje.
La madurez para el aprendizaje escolar depende de
la maduración de la percepción y de la capacidad para analizar e integrar lo
que ha sido percibido.
Los problemas visuales que no se detectan también
son un impedimento para el aprendizaje, lo mismo que las dificultades auditivas
o el hecho de haber padecido enfermedades graves o prolongadas.
Más que una reeducación, un niño se beneficia más
con la orientación psicológica de sus padres y una breve psicoterapia. No
significa que la reeducación sea innecesaria sólo que ésta intenta la
nivelación con una atención más esmerada y personal sin tener en cuenta las
causas de los problemas de aprendizaje.
Los grados de recuperación son recomendables y no
significa que el niño permanecerá en un nivel inferior a sus capacidades. Por
el contrario, se beneficiará con un contacto más estrecho con la maestra, que
tendrá a su cargo menos niños, y podrá nivelarse en poco tiempo si además los
factores que lo perturban también mejoran.
Unas pocas entrevistas con los padres disminuirán
la presión que éstos suelen ejercer sobre el niño y propiciará una mejor
actitud de ese niño en la escuela; y a medida que mejore su estado emocional
con relación a su familia y aumente su atención en clase, tenderá a mejorar su
rendimiento; porque un niño que se siente querido y apreciado se esfuerza por
complacer a sus padres y a sus maestros.
Los niños de zonas carenciales, se desarrollan en
un medio donde no se valora lo suficiente el rendimiento escolar y aunque su
capacidad sea normal van a mostrar un retraso para aprender, pueden volverse
agresivos y tener serios trastornos de conducta.
La motivación adecuada, la buena alimentación y la
oportunidad para un crecimiento intelectual sólo podrán concretarse cambiando
la situación en que viven; y solamente un programa que integre todos los
factores necesarios para un correcto desarrollo puede salvarlos de la
postergación y de la exclusión.
Las funciones mentales superiores de un niño rara
vez maduran al mismo tiempo, puede tener una maduración normal viso motora pero
tener otras actitudes aún inmaduras para su edad que no le permiten prestar
atención y aprender.
Cuando un niño presenta una lesión cerebral, esto
significa que una parte del tejido nervioso cerebral está destruido. Sin
embargo, el cerebro humano tiene una capacidad asombrosa de compensar las
disfunciones debidas a lesiones.
Cuando un área del cerebro es dañada, en forma
gradual se reorganizan los procesos cerebrales que hacen que otras partes del
cerebro asuman las funciones del área afectada, con excepción de algunos
centros específicos como la visión, la audición, el lenguaje, etc.
Muchos niños lesionados aprenden a compensar
adecuadamente su déficit perceptivo si la lesión no es muy grande, si tiene la
capacidad intelectual para aprender a resolver problemas de diferentes formas,
si no tienen problemas emocionales derivados de su lesión cerebral o de una
situación familiar conflictiva.
Muchos niños lesionados tienen una conducta
compulsiva perfeccionista como defensa contra su impulsividad para compensar su
déficit en su percepción viso motora, que puede afectar su rendimiento.
Un niño inmaduro para el aprendizaje debido a una
lesión cerebral, tiende a madurar de la misma forma que un niño normal, sólo
que su desarrollo será más lento; y aún si su percepción esté muy perturbada,
tenderá a nivelarse con el tiempo.
El tiempo de maduración dependerá del grado de la
lesión, de su edad, de su capacidad intelectual y de su estado emocional y
social.
En este sentido, muchos subestiman la creciente
capacidad de un niño para superar sus limitaciones neurológicas y se
desalientan con el transcurso del tiempo, pero el paso del tiempo también es un
elemento que influye en la maduración y nivelación intelectual de estos niños.
COMENTARIO:
La comunicación y el lenguaje son dos aspectos que se suelen
confundir. El niño durante el primer año de vida desarrolla las bases
necesarias para la aparición del lenguaje oral, sus primeras palabras.
DIRECCION:
http://psicologia.laguia2000.com/psicologia-de-ninos/psicologia-del-nino
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